Otro
aspecto fundamental relacionado con los estilos de vida saludables en la niñez
lo constituye la higiene corporal, especialmente el lavado de manos y la
limpieza bucal. Está comprobada la relación existente entre las condiciones higiénicas
y sanitarias inadecuadas y el aumento en la probabilidad de contraer infección
por Heli-cobacter pylori, bacteria responsable de 70 % de los casos de úlcera
gástrica y gastritis crónica en población infantil; asimismo, la presencia de
enfermedades diarreicas en los niños menores de 5 años constituye una de sus
principales causas de mortalidad, la cual podría ser prevenida con prácticas
adecuadas de higiene como el lavado de manos con agua y jabón.
Por
su lado, el cepillado dental es reconocido como la medida de higiene indicada
para eliminar la placa bacteriana y prevenir la caries, la cual es considerada
la enfermedad bucoden-tal más frecuente en la infancia; una correcta
instrucción en higiene bucal permitiría lograr una buena salud oral, y el
establecimiento de hábitos bucales saludables mantenidos a lo largo de la vida.
Dentro
de la higiene corporal, el cuidado postural también resulta de gran
importancia, puesto que los malos hábitos posturales, que son adoptados de modo
inconsciente desde edades tempranas, son los causantes de diversos
desequilibrios y alteraciones musculares; los cuales a su vez desencadenan
dolores de espalda y otras enfermedades de la columna vertebral muy comunes en
la edad adulta. Dentro de la prevención de los dolores de espalda juegan un
papel importante la higiene postural y la ergonomía, ya que a través de estas
disciplinas se enseñan a hacer todo tipo de actividades del modo más seguro y
liviano para la espalda. Para los escolares resultan fundamental estas
enseñanzas puesto que las mismas incidirán en hábitos posturales correctos que
evitarán lesiones y patologías del aparato locomotor que puedan afectar sus
vidas en un futuro.
Por
último, resulta importante resaltar que los estilos de vida saludables no hacen
referencia exclusiva a la salud física sino también a la salud mental de las
personas, y en este aspecto la inteligencia emocional juega un papel
importante, funcionando como catalizador para el buen trato que se asocia con
las relaciones humanas satisfactorias y la convivencia pa-tífica; entendiendo
además que el buen trato se relaciona con aquellos comportamientos realizados
por una persona, grupo u organización, sean físicos o verbales, que apuntan a
la integridad física y psicológica, al desarrollo de la autoestima y la
autonomía, a la singularidad y el respeto del otro, y la validación de los
derechos humanos.
REFERENCIA
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